El Garmin Forerunner 265 es uno de los relojes de carrera más populares y recomendados del mercado: por unos 449 dólares ofrece una pantalla AMOLED brillante, GPS de doble frecuencia y prácticamente todo el ecosistema de entrenamiento de Garmin. Para una web centrada en baterías, además, tiene un valor especial: es el ejemplo más claro y didáctico del coste energético de una pantalla AMOLED, porque ofrece menos autonomía que su propio antecesor de pantalla transflectiva. Veamos los números.

20 horas de GPS: el impuesto AMOLED en estado puro

El Forerunner 265 ofrece 20 horas de GPS en modo de banda única, 15 horas en multibanda (máxima precisión) y hasta 13 días en modo reloj. Son cifras solventes para un reloj de carrera de gama media, suficientes para cualquier entrenamiento, maratón o medio. Pero lo revelador es la comparación con su predecesor: el Forerunner 255, que montaba una pantalla transflectiva MIP, ofrecía 30 horas de GPS y 14 días en modo reloj. Es decir, el 265 perdió 10 horas de GPS y un día de autonomía respecto al 255, y la causa es exclusivamente la nueva pantalla AMOLED. No hay mejor demostración de la disyuntiva que explicamos en nuestra comparativa de pantallas: más belleza, menos batería.

Autonomía por modos

ModoAutonomía
Modo reloj (smartwatch)hasta 13 días
Modo reloj (pantalla siempre activa)hasta 5 días
GPS de banda única20 h
SatIQ (AutoSelect)18 h
All Systems + Multibanda (máxima precisión)15 h
GPS + música7 h
Tiempo de carga (0-100 %)~1 hora

Las lecturas clave:

La pantalla siempre activa recorta mucho. Mantener el Always-On Display reduce el modo reloj de 13 a unos 5 días. Es la penalización clásica del AMOLED; para exprimir la batería, conviene dejar la pantalla en modo gesto. SatIQ ayuda durante la actividad: ajusta automáticamente el modo de satélite, usando multibanda solo cuando hace falta, lo que da unas 18 horas frente a las 15 del multibanda forzado.

El multibanda consume bastante. En el modo más preciso (All Systems + Multibanda), la autonomía baja a 15 horas. Para un ultra largo conviene tenerlo presente: combinar GPS con otros sistemas mejora la precisión pero gasta batería más rápido, algo a vigilar en pruebas de muchas horas.

Buena para un AMOLED, en uso real. Con pantalla siempre activa, entrenos diarios y seguimiento del sueño, la autonomía en modo reloj se sitúa en torno a 8-10 días reales. Una semana típica de cinco entrenos de una hora con GPS consume alrededor del 35 % de la batería, dejando margen de sobra. Cargar una vez por semana es el patrón realista. Y la carga es rápida: en torno a una hora para una recarga completa.

El contexto: gana a los smartwatches, pierde con los dedicados

La batería del Forerunner 265 hay que entenderla según con qué se compare. Frente a un smartwatch generalista como el Apple Watch Series 9, el Garmin arrasa en modo reloj: 13 días frente a menos de dos, gracias a su eficiente sistema operativo propio. Pero frente a los relojes dedicados de ultrafondo con pantalla transflectiva o solar, se queda corto: el Coros Pace 3, por ejemplo, ofrece 38 horas de GPS con su pantalla MIP, casi el doble que las 20 del 265. El Forerunner 265 ocupa, por tanto, un punto intermedio: más batería que un smartwatch, menos que un reloj de ultrafondo, con la ventaja de una pantalla AMOLED vistosa y el mejor ecosistema de entrenamiento.

Más allá de la batería: el mejor entrenamiento de su gama

El Forerunner 265 brilla en prestaciones para corredores. Hereda funciones antes reservadas a relojes más caros, como Training Readiness (que indica cómo de preparado estás cada día), HRV Status, predictor de carreras, entrenamientos sugeridos a diario y métricas de dinámica de carrera (cadencia, tiempo de contacto, oscilación vertical) sin necesidad de accesorios. Su GPS de doble frecuencia con SatIQ es muy preciso, manteniendo el trazado limpio incluso en ciudad. Incluye música offline (Spotify y otros) y pantalla táctil además de los cinco botones. Está disponible en dos tamaños: el 265 de 46 mm (47 g, pantalla de 1,3″) y el 265S de 42 mm (39 g, 1,1″), una opción muy agradecida para muñecas más pequeñas.

Concesiones que debes conocer

  • Sin mapas a bordo. Ofrece navegación de migas de pan, TracBack y punto a punto, pero no mapas cartográficos completos, algo esperable a su precio de gama media.
  • Menos batería que el 255. El salto a AMOLED cuesta unas 10 horas de GPS frente al modelo anterior. Si la autonomía es tu prioridad absoluta, el 255 (MIP) o un Coros la superan.
  • Sin electrocardiograma ni algunas funciones de durabilidad de los modelos superiores.
  • No es para ultras largos. Sus 15-20 horas de GPS bastan para maratón y media, pero se quedan cortas para ultras de muchas horas o pruebas de varios días.

Forerunner 265 frente a sus rivales: ¿dónde encaja?

  • Frente al Garmin Forerunner 255 (su antecesor MIP): la comparación más instructiva. El 255 ofrece más batería (30 h de GPS) con su pantalla transflectiva; el 265 añade AMOLED, pantalla táctil y Training Readiness a cambio de unas 10 horas menos de GPS. Pantalla contra autonomía, en estado puro.
  • Frente al Garmin Forerunner 970 (el buque insignia): el 970 es más premium (zafiro, mapas, ECG, linterna, altavoz) pero más caro; curiosamente, su autonomía GPS (26 h) supera a la del 265 (20 h) pese al AMOLED, por su batería mayor. El 265 es la opción de valor.
  • Frente al Coros Pace 3 (rival de valor): el Pace 3 (229 $) es más barato, con pantalla MIP y más batería (38 h de GPS), pero el 265 ofrece pantalla AMOLED, ecosistema Garmin y mejor presentación de datos.
  • Frente al Apple Watch Series 9: Apple gana en integración smartwatch; Garmin gana de calle en batería (13 días frente a menos de 2), precisión GPS y análisis de entrenamiento.

Veredicto

El Garmin Forerunner 265 es uno de los mejores relojes de carrera de gama media que existen, y una compra muy recomendable para el corredor que quiere una pantalla AMOLED vistosa y el ecosistema de entrenamiento de Garmin sin pagar precios de gama alta. En autonomía, sus 20 horas de GPS (15 en multibanda, 13 días como reloj) son perfectamente solventes para entrenamientos, maratones y medios, y muy superiores a las de cualquier smartwatch generalista.

Pero es importante encuadrarlo bien: es un reloj de carrera, no de ultrafondo. Su salto a AMOLED le costó unas 10 horas de GPS frente al 255, un recordatorio perfecto de que la pantalla brillante siempre se paga en batería. Si tus pruebas no superan el maratón y valoras pantalla y prestaciones, el 265 es una elección excelente. Si necesitas autonomía para ultras de muchas horas o aventuras de varios días, los relojes de pantalla transflectiva o solar de esta misma web —los Coros, los Garmin Fenix/Enduro o los Suunto— son el camino.


Especificaciones según datos oficiales de Garmin y pruebas de campo. Las cifras de autonomía corresponden a las condiciones declaradas por el fabricante y varían según el modo de satélite, la pantalla siempre activa, el uso de música y notificaciones, la temperatura y la versión de firmware. Recomendamos verificar siempre las especificaciones del modelo concreto antes de la compra.